texto:   A-   A+
eliax

Estudio: El uso de celulares se contagia similar a los bostezos
eliax id: 10296 emmanuel bretón en abr 30, 2013 a las 11:07 PM ( 23:07 horas)
NOTA: Este es un artículo invitado en eliax.com
Según los resultados de un curioso estudio, el uso del teléfono celular es contagioso. Es decir, si vemos a alguien utilizar su celular, sentimos un impulso a hacer lo mismo, similar a lo que sucede cuando bostezamos.

Según el estudio, el solo hecho de tan solo ver a alguien revisando mensajes o hablando, es suficiente para disparar el impulso en nuestros cerebros.

Para el estudio se reclutaron a una veintena de estudiantes universitarios divididos en dos grupos, siendo anotado cada suceso de uso a celulares, saliendo a relucir estos datos de contagio común.

El mismo estudio reveló que las mujeres son más propensas al uso de celulares que los hombres debido a que se integran más fácilmente a las actividades diarias de éstas.

En lo personal me ha pasado este "contagio celular" incluso segundos después de que lo acabo de revisar. Aunque quizás el peor de los casos es cuando nuestro dispositivo móvil se nos olvida en casa, y solemos tener el impulso de buscarle entre nuestros bolsillos o carteras. Tortura...

fuente

autor: emmanuel bretón

Comentarios

  • Es una realidad!!!

  • Bueno, no hay nada de que preocuparme...No uso celular, te vuelve su esclavo.

    • Eres el perfecto humano para ir de voluntario a Marte de ida solamente :)

  • ¿Como puede alguien olvidarse del teléfono? ¡Sería como olvidarse de ponerse los zapatos!

Añadir Comentario

tu nombre
tu email
(opcional)
web personal
(opcional)
en respuesta a...
comentario de caracteres máximo
3 + 6 = requerido (control anti-SPAM)
¿De qué color es el cielo?: requerido (control anti-SPAM)
 

"Ese diálogo entre el racionalismo y el budismo en lo personal me suena a un cuento que leí cuando niño acerca de unos monjes ciegos que se acercaron a un elefante para saber cómo era.

Uno agarró las orejas y dijo que el elefante era como un abanico, otro agarró la cola y dijo que era una cuerda, otro agarró la trompa y dijo que era como una gran serpiente, otro agarró el lomo y dijo que era una pared.

Nunca terminaron de determinar como era el elefante porque cada uno se aferraba a su pedacito de verdad. Todos tenían razón y estaban equivocados a la vez.

Si es cierto que somos científicos, se supone que debemos aceptar el principio de que cualquier tesis es válida hasta que surja una nueva antítesis que la eche por tierra. Esto es verdad hasta con las filosofías, ¿o no?
"

por "Eliud" en oct 25, 2010


en camino a la singularidad...

©2005-2026 josé c. elías
todos los derechos reservados
como compartir los artículos de eliax